domingo, 15 de noviembre de 2009

RUEGO APASIONADO A UNA FUTURA ENFERMERA

Bueno vamos a empezar a añadir entradas, no sabia muy bien cual era la mejor forma para empezar e indagando en internet he encontrado una carta que va a ser mi comienzo, se titula "RUEGO APASIONADO A UNA FUTURA ENFERMERA", y fue escrita en 1984 Rosemary Mills, Supervisora de la Residencia Balgoman en Kent, aquí os la dejo:


Voy a presentarme porque en el año 2010 cumpliré 70 años y seré una anciana, tal vez paciente suya. Como quizás entonces ya no podré expresarle mis deseos, aprovecharé para decirle ahora como me gustaría que me trataran.


            En primer lugar quisiera preservar mi identidad. Soy la Sra. Rosemary Mills y así deseo que me llamen. No quiero que se refieran a mí como “la Abuela” o “Rosa” o “la Sra. De la cama 9”. Respondo al nombre que resulta más familiar, el mío, Sra. Rosemary Mills.


            Mi mundo se hará mucho más pequeño en la sala de internación, por eso le pido que comparta su mundo conmigo. Hábleme de su familia, de sus amigos o de cómo pasó su día libre. Déjeme contarle mi ayer y trate de manifestar un interés genuino cuando le digo todos los días lo mismo. Tener una vida privada y tener momentos de soledad será algo sumamente importante para mí. Podría darme una habitación individual?


            Como probablemente no será posible, le pido por favor que corra las cortinas alrededor de mi cama cuando vaya a lavarme o vestirme. Si tiene que bañarme quisiera que respetara lo más posible mi intimidad y mi dignidad. Si no pudiera vestirme por mí misma, me gustaría que cuide lo más posible mi apariencia; por favor, en las medias, no me haga un nudo sobre la rodilla.


            Durante el día, podría haber algunos momentos de silencio?. No es necesario dejar el televisor encendido permanentemente aunque nadie lo mire. A la hora de comer, si no puedo cortar los alimentos, espero que lo haga por mí. Si es necesario, comeré con una cuchara, pero en ese caso, sírvame en un plato hondo para no tener que luchar largo rato antes de atrapar un trozo que resbala. Podría darme una servilleta?. Puede ser de papel, pero decididamente no me ponga un babero. No me rete cuando se me vuelca el té, ni suspire con impaciencia porque hago todo muy lentamente. Si ya no puedo controlar mis esfínteres, sígame tratando como a un ser humano. Trate de no fruncir la nariz en señal de disgusto cuando vean que mojo la cama, no me llame sucia, ni me avergüence, no crea que lo hago a propósito. Espero que me ponga pañales especiales y no una sonda para comodidad de ustedes. No quiero caminar en compañía de una bolsa de orina.. Sería una curiosidad para mis nietos y una vergüenza para mí. Será muy amable si Ud. manifestara interés por mi familia, mis fotografías o mis nietos cuando vienen a verme, pero sería muy descortés si me preguntara por qué mi hija no se ocupa de mí o porqué mi hijo y su familia no me ofrecen su casa. Tal vez esté demasiado inválida para que ellos puedan cuidarme o quizás no estén preparados para intentarlo; de cualquier forma no querré que me lo recuerden.


            Si perdiera mi lucidez y no entendiera lo que quiera, por favor no me grite, porque sólo conseguirá asustarme y confundirme más, hasta podría ponerme agresiva; por favor tráteme con amabilidad porqué así sí la voy a entender, Parece que mis deseos y necesidades no tienen fin, pero en realidad son muy simples. Sólo quiero calor, comer bien y una persona bondadosa que me cuide. Le he dado mucho en que pensar y temo que no solamente tendrá que pensar en mí, sino también en lugar mío.


            Si Ud. estuviera internada durante tanto tiempo, acaso no pediría lo mismo? 




Por suerte o por desgracia todos llegaremos a estos momentos de la vida(yo siempre pienso que más bien por suerte, porque llegar a estos momentos significa que ya has vivido muchos otros seguramente irrepetibles) en que lo único que nos importe en esta vida será sentirnos escuchados, arropados y queridos ( en realidad esto es lo que nos importa durante toda la vida, pero en ciertos momentos se agudiza más)por eso he elegido esta carta para que reflexionemos tod@s en esos momentos, en los que el paciente de la cama 8 no para de contarnos sus historietas de juventud, la señora de la habitación 27 no hace más que presionar el timbre para que nos acerquemos a su habitación,unicamente para vernos sonreir porque le recordamos a su nieta....Todos llegaremos a estos momentos donde el dolor se alive con una sonrisa. 





Mi consejo de hoy: Una sonrisa significa mucho. Enriquece a quien la recibe; sin empobrecer a quien la ofrece. Dura un segundo pero su recuerdo, a veces, nunca se borra.