jueves, 23 de enero de 2014

Mi SHOW DE TRUMAN

Buenas tardes

Que ya iba siendo hora de volver a escribir algo, que tengo esto abandonadisimo y así no rindo como para ganar el concurso de blogs del "20 minutos"

Vengo a contaros una duda que me ha surgido esta mañana y es que me he cruzado con una chica por la calle que iba hablando por el móvil con... imagino, alguien de su confianza y en los dos pasos que me he cruzado con ella la he oído decir en tono ofendido un: "pues va y me dice..."

Frase que me ha durado unos 15 minutos en la cabeza para empezar a darle vueltas a lo siguiente, a que todos, y el que diga que no, miente, más de una vez hemos utilizado esa expresión para referirnos a alguien o a algo que nos ha dicho alguien que no nos gusta, nos desagrada o incomoda y además nos parece que de parte de quien viene esta hecho a mala idea, para molestarnos o jodernos...(dicho tal como lo pensamos realmente)

Y aquí he empezado a pensar que si a todos nos pasa lo mismo con esa gente, es porque: ¿todos conocemos a la misma gente? o es que: ¿todos tenemos un poco de esa gente a la que después criticamos y pensamos que nos hacen o dicen las cosas por molestarnos?

La verdad es que aquí podría decir eso que utiliza mucha gente cuando conoces a" fulanito de tal que es amigo de fulanito de cual que casualmente un día coincidisteis y os caísteis guay" y decir aquello de: "el mundo es un pañuelo" Así que puede ser que sí, que la chica que me he cruzado esta mañana estuviese hablando con alguien que yo probablemente conozca y si ahora no le conozco, le conoceré en días posteriores y a su vez hablasen de ese alguien que le ha dicho algo para ofenderla a mala idea y que por supuesto a mi ya me lo hizo en otra ocasión.

Entonces he pensado que alomejor todos conocemos a las mismas personas, esas que hacen las cosas a mala fe, las que tocan las narices...porque no puede ser, que si todos somos tan distintos, todos tengamos las mismas reacciones a estas cosas o es que vivimos en un "show de Truman" donde esta gente son actores donde su papel en la película de nuestra vida es ponernos algunos obstáculos emocionales para así hacerla un poco más dramática y a la vez hacernos más fuertes a los protagonistas de la peli, en este caso nosotros, o es que, y creo que esto va a ser lo cierto, que todos tenemos un poco de ese tipo de gente y según con quién nos crucemos y en el momento que nos encontremos los que tenemos a nuestro lado son nuestros aliados o nuestros enemigos.

Después de esta rayada, que no dudo que lo sea y así os haya resultado, la conclusión es que disfrutéis de la película, intentéis hacerla comedia, ya que estas tienen mucha mas audiencia que los dramas y que el resto de actores que forman parte de la película de vuestra vida, están ahí y están por algo, los aliados pueden ser para siempre o convertirse en enemigos, pero creo que todo lo que pasa, pasa por algo y como dice una canción: "no creo que existan malas acciones, sino una mala forma de ejecutarlas" simplemente intentar las menos veces posibles cambiar los papeles y limitaros a seguir vuestros guiones con el menor número posible de tomas falsas y creo que así es la mejor manera de que las palomitas os duren toda la pelicula...

Os dejo que me llaman para plató...tengo que continuar mi película




PD: Los mejores aliados no los busquéis porque forman parte de mi película ;-) Por vosotros y por los que me queda por conocer, nada de tomas falsas y enemigos en mi peli..ahí lo dejo

domingo, 5 de enero de 2014

LA MAGIA DE LOS REYES

Buenas tardes

Estáis nerviosos? No lo sabéis, esta noche vienen los Reyes y es que por fin ha llegado el mejor día de esta época navideña.

Y es que hoy es un día mágico, recuerdo como hace 20 años sobre estas horas me preparaba para ir a la cabalgata con todos los bolsillos vacíos y con bolsas de plástico que llevaba mi madre para llenarlas de caramelos, el proceso era fácil, llenabas los bolsillos hasta arriba y cuando no entraba un caramelo más los vaciabas en las bolsas que portaba tu madre y así llegabas a casa con un montón de caramelos que te duraban hasta la siguiente cabalgata, porque...¿conoceis a alguien que se haya comido todos los caramelos de la cabalgata de un año para otro?

Durante la cabalgata veías pasar una carroza tras otra envidiando niños enchufados que iban dentro de las carrozas y pensabas que algún año te gustaría ser como ellos y poder tirar caramelos al resto de niños o simplemente compartir trayecto con tus personajes de pelis o series preferidos.

Y de repente escuchabas ese: ¡Ya vienen! En ese momento un escalofrío recorría tu cuerpo porque sabias que ya estaban ahí que ese momento era único y que no se podía repetir hasta el año que viene, pasaban los tres por delante de ti, tu saludabas a todos pero al tuyo, si, al tuyo, porque todos tenemos un rey favorito, a ese le ponías una sonrisa especial, te brillaban los ojos y le decías sin hablar todo lo bien que te habías portado e intentabas recordar algo de tu lista de regalos que le escribiste en la carta para decírselo en ese momento y que no se le olvidara por la noche y es que ese rey, tu rey, te miraba, tu estabas seguro que te había mirado y te había saludado a ti, daba igual que hubiese miles de niños a tu alrededor, ese momento era especial y solo existíais tu y tu rey.

Al llegar a casa tras un buen chocolate con roscón para merendar, tus padres no paraban de insistirte que había que irse a la cama pronto para que los reyes pudieran venir, porque si los niños no se dormían los reyes no venían, en ese momento venían otra vez los nervios, porque pensabas que los reyes estaban sobrevolando la ciudad con sus camellos, o eso pensaba yo, para mi los camellos volaban; en ese momento te esmerabas en limpiar y relimpiar tus zapatos, siempre con dudas de que zapatos poner, cosa que le preguntabas a tu madre,no sabias si poner los del cole, las deportivas, las zapas de estar por casa; en mi casa siempre poníamos los del cole porque eran con los que mejor nos portábamos, y después preparábamos el aperitivo para los reyes, sus 3 copitas de vino dulce y tres polvorones y corriendo literalmente para la cama, cerrabas fuerte los ojos y amanecias a las 8 de la mañana sin despertador ni nada, pero siempre te despertabas supertemprano sin saber porque ...despertabas con muchos nervios, esperando que les hubiese dado tiempo a pasar por tu casa y que al abrir la puerta del salón no les pillases in fraganti y tuvieses todo lo que habías pedido...empezabas abrir regalos, no te acordabas de que habías pedido hasta que no lo abrías y tras abrir todos y no saber con que empezar a jugar mirabas los polvorones y el vino dulce, se lo habían tomado y después a la terraza, donde según yo creía que "aparcaban" a los camellos para poder entrar en casa por la ventana y también los camellos se habían bebido el agua y comido el laurel...era algo que te hacia sentir tan bien que ya podías empezar a jugar con todos tus juguetes, antes de hacer el recorrido casa por casa de todas las abuelas y tíos donde seguro algo te habían dejado.

Era todo tan genial, que jamás me di cuenta que Baltasar, que era mi rey, era un señor con la cara pintada, que había miles de cabalgatas en todas las ciudades de España, incluso en varios barrios de Madrid a la vez y creías que eran pajes de los reyes que se disfrazaban de ellos para que todos los niños les pudieran pedir sus deseos porque a los de verdad no se les pueden ver porque son mágicos, confiabas que tu carta llegase a oriente cuando se la entregabas al paje, porque para ti solo existía Oriente, el Polo Norte y la ciudad en la que vivías en ese momento, nunca pensaste la cogorza que se podían pillar los reyes magos si todos los niños les ponían vino dulce esa noche, pero a día de hoy no hay controles de alcoholemia para gente que va en camello, y estos últimos todo el mundo les ponía agua y laurel, y no caías en que habías estudiado en "cono" que los camellos guardan agua en sus jorobas y podían estar días sin beber, se iban a "enguachinar" y por todo eso porque no te dabas cuenta, por todo eso eras un niño y eras tan, tan, tan FELIZ que a pesar de lo duro que es cuando uno se entera de que toda esta historia no es cierta, creo que es de las mejores cosas de ser niño, esa magia y esa ilusión que se tiene al creer en los Reyes Magos.

Así que nunca dejéis de creer, ni los Republicanos, porque estos son otros Reyes, estos son los de la magia, esa que si todos tuviesemos un poquito las cosas serían mucho mejores.

Os dejo una foto con solera de cuando entregaba mis cartas al Paje Real:



Portaos bien esta noche, id a la cama prontito y que mañana tengáis muchisimos regalos, os deseo un día lleno de ILUSIÓN, disfrutad como niños.